Sweet Home Barcelona

02/10/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

¿Qué es lo que yo más de menos echaba desde que me di cuenta que con el andador podía andar, pero no graaaandes distancias?

Pasear por el centro de Barcelona. Plaza Cataluña, las Ramblas, Portal de l’Àngel, Porta Ferrissa, la Catedral, Plaza Universidad. Perderme por estos sitios una mañana o una tarde, siempre había sido una vía de escape al estrés de las clases o al estrés del trabajo, o al estrés de las dos cosas en un día que por suerte tenía libre de las dos cosas y estaba hasta las narices.

            Con todo esto de la esclerosis echaba de menos eso, el poder perderme un poco por las callecitas. Así que ¿qué es lo primero que quise hacer cuando me dieron la silla de ruedas? ¡Barcelona!

Volví a sentirme Yo, estaba en el sitio donde iba a encontrarme a mi misma cuando me perdía, cuando necesitaba desconectar, o incluso cuando tenía algo en mi cabeza que no me dejaba de dar vueltas; alguna decisión que tenía que tomar o algo que tenía que olvidar. Fue autorrecuperarme a mí misma por 3 horitas que me dieron la vida.

            Tanto médico, tanto hospital, tantas conversaciones serias sobre síntomas que tienes y sobre los que pueden venir en el futuro…Creo que a los múltiples, y a enfermos de otras patologías, se nos olvida quiénes éramos antes, o lo que nos gustaba hacer antes; una enfermedad solo cambia nuestra situación un poco, pero no cambia; o no debería cambiar nuestro carácter.

            Hoy os voy a dar un consejo: pensad en aquello que os encantaba hacer y ya no hacéis por vuestra enfermedad, o por lo que sea. Ya veréis qué bien os hace volver a sentiros como vosotros mismos, y no únicamente como enfermos ¿Qué creéis que necesitáis ayuda para poder hacer lo que queréis o necesitáis? ¡Pedidla! Yo no pude ir a Barcelona sola, mi novio Alejandro me acompañó encantado.


Esta fue mi cara de tonta y feliz al volver a Barcelona.