Volver a «hacer ejercicio»

09/10/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

        Primero os voy a contar un poco una de las cosas que a mi me gustaba hacer, además de perderme por el centro de Barcelona, antes de que empezaran los síntomas (caídas, lesiones  y pérdidas de equilibrio). Me levantaba temprano algunos días, según horarios de clases y trabajo; cogía mi coche, mi Churrito, me plantaba en el paseo marítimo de la Mar Bella y ¡a correr! Había días de 3km, días de 5, días de empezar en la Mar Bella y acabar en el hotel Wella e incluso hacer en un mismo día ida y vuelta.

            Llevaba un buen entrenamiento de running, hice bastantes carreras de 10km: la Cursa del Corte Inglés, la Cursa de la Mujer, la Cursa de la Maquinista, la Cursa de la Villa Olímpica, la Cursa de Sant Quirze…algunas de ellas hasta las repetí. Mi estado físico era fantástico, tenía muy buena resistencia, ¡no había quien me parara! Incluso me puse el reto de hacer la Media Maratón de Barcelona, ya podía aguantar 15 km estaba casi. También andaba mucho además de correr ¡eeeh! Mis auriculares, música a tope y a poner mis piernas fuertes.

            Sin embargo, empezaron las caídas por la calle; que al principio eran una anécdota cómica y luego pasaron a ser algo que se repetía demasiado a menudo causando esguinces cada dos por tres y paseos a urgencias que acababan en vendajes, bajas y nada más.

            Pero este no era el tema de la entrada que me pierdo y me voy por donde no es. Una vez tuve mi diagnóstico de Esclerosis, me apalanqué mucho en casa, me dio un bajón muy grande como es obvio; tenía miedo a salir por miedo a volver a caerme o a saber qué podía pasar. Hasta que al darme la silla de ruedas me pareció un buen momento para volver a intentar “hacer deporte”.

            Estaréis pensando ¿cómo alguien con tantos problemas de movilidad que le han dado una silla de ruedas puede hacer ejercicio? Fácil: silla de ruedas como andador. Pues eso, mi chico y yo cogimos la silla de ruedas y agua para no morirnos de sed, arrancó el coche y fuimos exactamente al mismo sitio al que yo iba cuando salía a correr; al paseo marítimo de la Mar Bella y este fue el resultado de aquel día:

Este resultado parece una tontería, pero haber podido hacer 1km en 18 minutos sin parar casi, únicamente para estirar un poco la pierna derecha que es la que me da más problemas. Fue maravilloso, sentir que con esfuerzo se puede seguir es lo mejor; te dan un subidón y una confianza en que puedes con todo que no te da la mejor droga del mundo.

            Es que yo desde que me diagnosticaron Esclerosis Múltiple dije que ¡No voy a parar! Y como podéis ver no paro y espero que vosotros tampoco lo hagáis.