La bruja Múltipla

Esto es un cuento que escribí para poder explicarle a mis sobrinas, cuando sean un poquito más grandes por qué su tía no puede estar de pie, ni correr, y a veces la ven en silla de ruedas. Explicarlo mediante un cuento me pareció más fácil para que lo entendieran y no lo vieran del todo malo.

– Mi propia explicación-

¿Os han hablado alguna vez de Múltipla? Es una de las peores brujas que se pueden encontrar hoy en día. Empecemos primero por decir que su aspecto cambia según a quién elige como presa, y no elige a cualquiera; no todos reciben sus atenciones. Yo aún sigo bajo su influencia: es muy egoísta y no te suelta fácilmente. Os contaré cómo me encontró, o más bien cómo me enteré de que me había encontrado.

Empecemos por el principio y, quizás, lo más importante: ¿Cómo es Múltipla? Os diré que para cada persona es diferente y eso es lo que hace que sea tan peligrosa. Nunca se presenta de la misma manera para dos personas que carguen con ella. Os explico como la veo yo para que os podáis hacer una idea de la amenaza que supone esta tan temida bruja.

Para mí Múltipla es una bruja del estilo de Úrsula de la Sirenita, voluptuosa porque no le gusta que nadie pueda ocupar su sitio y por eso es grande; es muy egoísta y lo quiere todo para ella, sobretodo el tiempo y la energía de sus víctimas. Le gusta también ser el centro de atención, disfruta en todo momento de que te acuerdes que te ha atrapado y de que ya nunca vas sola o solo, además también le gusta hacerse la víctima y que siempre te compadezcas de ella. ¿Entendéis ahora lo peligrosa que puede ser?

Yo empecé a sentirme diferente cuando salía con mis amigos a jugar, aunque en el momento no sabía que Múltipla existía. Jugaba con mis amigos al pilla-pilla y no paraba de tropezar y de caerme al suelo. Parecía algo muy cómico y nos acabábamos riendo todos los que salíamos al parque a jugar. Me acabaron apodando la torpe. Normal pasaba más tiempo en el suelo que de pie. Llegó un punto que dejó de parecerme gracioso y fui a consultar al mago de mi pueblecito, pero tras unos cuantos hechizos me dijo que no había nada de que preocuparme.

Más adelante, y siguiendo con mi torpeza, empecé a tener problemas con mi mano derecha – soy diestra-. Notaba un hormigueo bastante continuo que derivó en problemas para escribir en el colegio, para ponerme pendientes, abrocharme botones… ¡ni siqu­­iera me podía atar las deportivas! Otra visita al mago sin resultado.

Luego empezó el cansancio contínuo que sentía, ¡Ni después de 12 horas durmiendo tenía energía para mis actividades diarias! También comenzó un dolor de cabeza que no me dejaba estar con mis amigos y que incluso me impedía concentrarme en el colegio.

No podía ser, ¿Qué me estaba pasando? No lo entendía, era algo muy extraño y el mago ya no sabía qué hechizos más hacerme. Empezaba a estar muy preocupada. Un día en mi visita al mago número – ya-había-perdido-la-cuenta-, me encontré que el mago no estaba, pero había una maga aprendiz sustituta. La maga escuchó lo que me pasaba, la vi preocupada y eso me preocupó más a mí, así que me puso en contacto con la Hechicera Mayor, jefa de todos los magos de la zona, que pensó que podría ayudarme.

La Hechicera mayor al conocerme pareció que enseguida supo qué era lo que me podía pasar, pero no me dijo nada sin asegurarse primero. Tras más hechizos, bastante más complejos que los del mago, descubrió que mi problema era la temida Múltipla. Me presentó una lista de todo lo que podía ocurrirme bajo sus efectos, pero que era posible que no todos se me presentaran.

Esta es Múltipla

¿Ahora que debía hacer? Llevaba mucho tiempo queriendo, o necesitando, una respuesta y ya la tenía, me había quitado un peso de encima. Sabía que Múltipla se iba a quedar ya conmigo hasta el final, tenía que hacerme a la idea. La hechicera me dijo que si tomaba una pastilla cada 6 meses se podía controlar a esta bruja que me había escogido y había decido no soltarme. Se trataba de intentar no dejar que me afectara y continuar con mi vida como si nada.

Y así vamos Múltipla y yo juntas, no es la mejor de las compañías, pero me he tenido que acostumbrar. Hay días que son mejores que otros, pero eso es algo que le pasa a cualquiera no sólo a los que vamos acompañados por una bruja, así que…

Colorín, Colorado este cuento ¿se ha acabado?