Gina – María Climent

10/01/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

A lo largo de estas semanas- meses os he ido hablando de algunos libros. Libros, que para mí en cierto sentido me han ayudado tanto a distraerme de todo este caos que ha sido el tener que empezar a pensar en que tengo una enfermedad neurodegenerativa de por vida. Una enfermedad que no me va a matar, pero que es una tómbola, y que me está haciendo perder el control de mi cuerpo. Esta tómbola te puede dar días buenos – que suelen ser la minoría, y que celebras como un gran premio porque no sabes cuándo volverá a tocar un día de esos -; días normales, en los que ya me he acostumbrado a que mi pierna está rígida, pero es manejable y a mis manos se les caen las cosas; y los días malos, los días en que la pierna rígida no es manejable de ninguna manera, no puedo dar ni 3 pasos si no es que hay alguna caída bestia, además de mearme encima o caérseme vasos de cristal al suelo de mi poca destreza.

Pues la lectura me ha ayudado mucho. Está claro que no de todos los libros se puede sacar cosas que te ayuden a replantearte tu situación, pero de algunos (esos que os he ido recomendando aquí) me han ayudado bastante a recapacitar sobre mi situación actual.

Del que os hablo hoy es muy especial. Su título es Gina y está escrito por María Climent. ¿Por qué Gina es especial? Es un libro escrito por una enferma de esclerosis múltiple como nosotros.

“La diferencia entre EM y ELA y que yo ya había tenido tanta suerte de que no fuera ELA. Por lo tanto, no me estaba muriendo, cosa que me alegró tanto que no sé ni cómo expresarlo. Eso sí, me cogí de la mano de la incertidumbre y ya no la soltaría nunca más; después entendí que todo el mundo tiene una cuota inimaginable de incertidumbre en la vida, lo que pasa es que normalmente no se lo dice un médico. Y además tuve que escoger, un poco como si estuviera en la casa del terror, entre el abanico de tratamientos y sus efectos secundarios. Y, eh, gracias que los hay, y gracias que hay ciencia.”

Gina

Aquí es cómo nos explica en el libro su reacción ante el diagnóstico. Mi reacción fue la misma: que no fuese ELA ya fue una alegría, y luego ya le siguieron el arsenal de dudas sobre qué iba a pasar, tratamientos, y esas cosas.

Lo bueno de este libro es que, a pesar de estar escrito por una enferma de EM, no todo el libro gira en torno a ello. Nos va explicando la historia de la vida de Gina, y de vez en cuando trata temas como la tristeza, la ansiedad, la vida, la fatiga; y otros tantos temas que entran dentro del saco de la incerteza que sentimos los enfermos de esclerosis múltiple.

Por eso, por no tratar durante todas sus páginas sobre esta enfermedad, que por desgracia nos acompaña; no se convierte en un libro, perdonad la expresión, tortura. Os recomiendo leer Gina, conoced su vida y cómo ella ha ido viviendo el tener que compartir su vida con esta compañera indeseada, la esclerosis.