Lavabos de discapacitados👩‍🦽👨‍🦼👩‍🦯🚽

14/02/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

A veces pasa, que no son las infraestructuras de que quizás al cruzar un semáforo no haya una rampa, que para entrar en una tienda te encuentres un escalón que subir; o que vayas por la calle y quieras subir a algún sitio, y te encuentres un montón de escaleras ¡Total! Te quedas sin subir.

Esta entrada, sin embargo, no es para comentar este tipo de obstáculos que un andador o una silla de ruedas se puede encontrar. NO. Esta entrada es para hablar de la poca humanidad, o el poco corazón, que la gente sin ningún tipo de discapacidad o problema de movilidad tienen de usar los lavabos de discapacitados.

Aquí dejo algunas de las lindezas que me han dicho para justificar el haber entrado en un lavabo de discapacitados:

  • “Es que mi hija/hijo se estaba meando”: Yo también me estoy meando y mi enfermedad me provoca incontinencia urinaria. Este tipo de comentario es el que más rabia me da porque muchos de los niños les han dicho a sus madres “Este lavabo es para silla de ruedas, no para nosotros”. Debería la madre enseñarle eso, y no el hijo/hija a su madre.
  • “Es que están más limpios”: Es que quizás deberíais no ser tan guarros meando, y dejar el lavabo como os gustaría encontrároslo. ¿A lo mejor lo discapacitados somos más limpios? Todos deberíamos serlo, lo que sí sé es que si entro después de que alguien lo haya usado sin necesitarlo; me encuentro la cadena sin tirar, papel por el suelo, y demás regalitos que mejor no os explico que me dieron mucho asco.
  • “Es que es más grande”: Tienen que poder caber sillas de ruedas, claro que es más grande. ¿Tanto espacio necesitas para poner el culo en la taza y mear?
  • “Es que los otros estaban ocupados”: Y ahora tú estás ocupando el mío. ¿De verdad es tan difícil esperar dos, tres minutos, quizás, a que uno de los lavabos se desocupe?
  • “Es que tampoco es para tanto, es solo un lavabo”: Puede no ser para tanto, pero es uno de los derechos que tengo como discapacitada; el poder ir al lavabo cuando esté fuera de casa de la mejor manera posible sin tener ningún problema.
  • “Es que no me he dado cuenta de que es de discapacitados”: ¿En serio no has visto que hay lavabos pequeños, y hay otro u otros con una señal de silla de ruedas que además es más grande? Si no lo has visto quizás necesitas ir a graduarte la vista.

Este es el tipo de cosas con las que me encuentro casi cada vez que tengo que salir de casa. Están ocupando un lavabo para personas, que posiblemente, suficientes problemas tenemos ya; como para tener que estar peleándonos con gente que se han olvidado “el hecho de ser personas” en casa.

Además, mucha de esta gente, ni se imagina con todo lo que ya tenemos que luchar. Espero, y no les deseo, que no tengan que verse en la situación de tener que luchar nunca por el derecho al lavabo de discapacitados, no es bonito.

Eso sí, padres, enseñad a vuestros hijos a respetar a los demás; y a que aprendan a no quitarles lo que les toca a otros. Enseñadles a ser personas y a tener corazón con los demás, antes que a que sepan usar un móvil.