Palau Sant Jordi y Estopa

01/05/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Pues mi chico, Alejandro, es fan de Estopa, pero fan-fan, no de conocer algunas canciones como es mi caso. Pues el año pasado, después de algunos años, volvieron a publicar un CD, lo que ha significado que he ido a tantos conciertos seguidos de Estopa que ya me conocen y todo. Mucha promoción y conciertos gratis de todo tipo, sobre todo me gustó el concierto acústico de Cadena Dial que ofrecieron en el Casino de Barcelona, o el concierto dentro del Museu Nacional d’Art de Catalunya – un concierto dentro de un museo (el MNAC) es algo espectacular.

Sin embargo, esta entrada no es para hablar de lo grandes que son, o del éxito que tienen, esta entrada no es para eso, no. A pesar de todos los conciertos gratuitos, también ofertaron uno en el Palau Sant Jordi que, si llegabas a conseguir, podías incluso ver la prueba de sonido. Obviamente, la prueba de sonido y luego el concierto.

Todo esto iba a ser en pista, por si a alguien se le ha olvidado, yo por casa uso el andador y mis propias piernas, pero en el exterior voy en la silla de ruedas porque mi pierna no aguanta la presión con su espasticidad como para tener que caminar. Hablamos de si aguantaría a la gente por encima de mí en el concierto, siempre y cuando dejaran una silla de ruedas en pista, cosa que dudaba. Nadie me dijo nada por ser alguien en silla de ruedas que iba a estar en la pista, me pareció curioso.

Al entrar, la chica que me bajó en ascensor hasta la pista para la prueba de sonido me preguntó si después de la prueba de sonido iba a querer seguir en la pista, claro está que me quería quedar allí abajo. Cuando acabaron la prueba de sonido, tanto Jose como David se acercaron a todos nosotros para hacerse fotos y esas cosas. Al acercarse Jose me preguntó que qué tal – es lo que tiene que me tenga tan vista de tantos conciertos, ya me conocen – y le comenté que cuando ya entrara todo el mundo a la pista, era posible que me aplastase la gente un poco, o que se pusiesen delante de mí y no viera nada, me dijo que tranquila que me buscaban un buscaban un buen sitio y se lo comentó a uno de sus managers, o no sé quién era que iba con él.

Nos colocaron en el foso, justo al lado de los de la Cruz Roja, nadie me iba a aplastar y se veía de maravilla. Me hizo acordarme de la última vez que había estado en la pista en un concierto, creo que la última vez fue cuando vino Robbie Williams, y de eso ya hace muchos años.

Me sorprendió mucho que nadie me pusiese impedimentos a estar en la pista, con la de problemas que hay en muchos sitios para las personas en silla de ruedas, flipé de que el Palau Sant Jordi no me pusiese ninguna traba; además me gustó la cercanía con la que David y Jose tratan a los fans. El concierto fue una pasado, por cierto.