Resiliencia

11/05/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Puede pasar de todo, que estés acostumbrada a salir a correr por las mañanas unos 8-10 kilómetros, o que tengas la costumbre de ir de casa al trabajo andando y aunque sean 5km más luego de pie las horas de turno que sean, y luego te venga el bombazo de la esclerosis y ya andar sea lo más difícil que tengas que hacer.

Sí, puede pasar de todo, cualquier cosa, la vida tiene el don de ser así de sorprendente.

¿Y nosotros? ¿Tenemos el don o la capacidad de saber adaptarnos a algo así? ¿Somos o podemos ser tan fuertes?

Si hubiese sabido hace, no sé 7 años por decir algo, que esta enfermedad iba a llegar e iba a cambiar tanto mi vida, yo misma no hubiese creído que iba a acabar llevándolo tan bien, no bien, mejor dicho, de forma tan natural.

Sí es verdad que el principio de esta “adaptación de vida” fue bastante escabroso, cuando empecé a ver todas las cosas a las que tenía que renunciar o dicho más bonito, cosas que tenía que dejar ir, me derrumbé un poco.

No obstante, cuando se está bastante abajo, solo se puede ir en una dirección, ¡hacia arriba! Y eso he hecho, adaptar mis nuevas condiciones. Si me pongo a pensarlo bien, la esclerosis me está dando una cosa que no mucha gente tiene ¡otra oportunidad de empezar de cero!

Poca gente tiene la oportunidad de poder retroceder un poco para poder replantearse lo que estaba haciendo, he tenido tiempo de pensar en qué estaba haciendo y en qué es de verdad lo que quiero hacer ahora. Tengo limitaciones en algunas cosas, eso está claro, pero tengo las cosas más claras que antes en muchos aspectos.

Y, obviamente, esto no se puede hacer ni pensar sin tener adaptado el hecho de que la esclerosis va a estar conmigo para siempre.

Como me dice siempre mi chico Alejandro, la em es como tu miopía, siempre vas a tener que llevar gafas y estás acostumbrada a llevarlas, pues la esclerosis siempre va a ir contigo, a antes te hagas a la idea mejor.

Pues he acabado acostumbrándome a mis “gafas múltiples” nuevas, con estas gafas no es que vea la vida más clara, simplemente me hace enfocar la vista de otra manera.

La vida, el mundo, se ven de otra manera.