Visitas médicas por teléfono

18/05/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Pues con la situación actual del coronavirus, las visitas que tenía programadas en Can Ruti han cambiado un poco, han sido anuladas, con lo cual no he tenido que ir al hospital. Can Ruti sigue siendo uno de los hospitales del área metropolitana de Barcelona con el mayor número de pacientes con coronavirus y no me han hecho ir para una simple visita.

Para hacerme la resonancia magnética que sí me tenía que hacer claro que he ido, una prueba con año y medio de lista de espera no es tan fácil de anular, además mi neuróloga necesitaba saber cómo está mi cerebro. Mi esclerosis únicamente me afecta al cerebro, solo tengo lesiones ahí, así que no necesito resonancia medular.

Pero bueno, me anularon las visitas presenciales para ver a la doctora Molleda que es la fisioterapeuta que decide si se me vuelve a enviar o no a rehabilitación. Tenía muchas ganas de esta visita porque por mucho que yo pueda hacer en casa, necesito que haya un fisioterapeuta que sepa exactamente dónde están mis problemas y qué es lo que tengo que hacer para fortalecer los músculos y/o tendones que tengo más flojos. Pero me anularon esta visita y pensé que iba a seguir más tiempo sin rehabilitación, no obstante, la mañana del día que tenía la visita con ella, me llamó por teléfono.

Me explicó que como estaban teniendo que anular las visitas, estaba haciendo estas visitas por teléfono. Me preguntó que cómo iba, que qué hacía por casa, si me notaba peor respecto a cuando hacía la rehabilitación…después de explicarle un poco, me dijo que sí que debería volver a rehabilitación, pero que le dejaría una nota para que hiciera la petición mi neuróloga con la que tenía hora también casi un mes más tarde. Me imagino que pensó que en un mes la visita con la neuróloga sí que iba a poder ser presencial y que iba a poder examinarme bien la movilidad de la pierna para asegurarse de que era óptima la rehabilitación.

La visita con mi neuróloga también quedó anulada, esta visita también me interesaba mucho porque quería saber, obviamente, el resultado de mi última resonancia cerebral, si mi siguiente dosis del ocrelizumab (la cuarta dosis ya) seguía adelante a pesar del coronavirus, y si había visto la nota de la doctora Molleda sobre la rehabilitación.

Pese a quedar anulada la visita presencial, también me llamó por teléfono. Me dio el resultado de la resonancia: ¡NO TENGO NINGUNA LESIÓN NUEVA!, sólo las cicatrices de las primeras lesiones que tenía, ni siquiera inflamación. El día 28 de mayo sigue en pie mi siguiente dosis del ocre, porque no hay ninguna razón por la cual no hacerla, claro está en la resonancia que el medicamento me va bien así que ¿por qué no hacerlo? Y vio la nota de la doctora Molleda, así que ya ha hecho la petición para la rehabilitación. Además, me ha pedido otra visita con ella en noviembre o así para poder verme porque por teléfono no es lo mismo. Igualmente, el día del medicamento, el 28, ha dicho que se pasará a verme por el hospital de día para ver cómo voy.

Esta ha sido mi experiencia con las visitas por teléfono, no es lo mismo que verte cara a cara con las doctoras, pero al menos siguen sabiendo cómo vas y si necesitas algo.

Es la versión moderna de ir al médico.