¿De vuelta a la universidad? 👩‍🎓🤓📖

19/06/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

En la entrada de cultura de hoy no voy a hablaros de ninguna película o de ningún libro, ni tampoco de música. Voy a hablaros de algo que lleva rondándome la cabeza ya un mes o más aproximadamente y no sé si llevarlo a cabo porque requiere estar preparada mentalmente y tener que hablar con mucha gente.

Os pongo en contexto. Antes del diagnóstico de EM yo era estudiante del grado de Lingüística del que aún me quedaba un poco para acabar y obtener el título. Sin embargo, la incertidumbre de no saber qué me pasaba empezó a provocar que el hecho de tener que estudiar o concentrarme en clase fuese imposible, y por tanto, aprobar fue inalcanzable.

El último cuatrimestre al que fui a clase me llevé todas las asignaturas suspendidas excepto una, es más, recuerdo que antes de entrar al último examen al que me presenté me caí justo antes de entrar. Fue justo ese verano en el que por fin conseguí saber qué llevaba pasándome todos estos años que para mi médico de cabecera yo no tenía nada.

Obviamente, aparqué la Lingüística. Llevo 2 años dedicándome casi en exclusividad a rehabilitación, a conocer cómo funciona ahora mi cuerpo, a leer sobre esta enfermedad, a sesiones de psicología individual y en grupo, a arreglar papeles, a neurólogo, a escribir sobre esta enfermedad…vamos casi todo, por no decir todo, ha sido en exclusividad por y para la esclerosis.

¿Y qué hay de mi amor por las lenguas? ¿Por la lingüística?

Gracias a la cuarentena que he estado y sigo haciendo cursos, han vuelto mis ganas por estudiar, por aprender. Leo artículos sobre lengua, y me he dado cuenta de que creo que ya estoy preparada para poder volver a la universidad.

Voy a acabar mi grado en Lingüística que ya toca.

Me esperaré y no volveré en septiembre sino en febrero que toda la situación del coronavirus esté normalizada. Tengo que hablar primero con mi facultad que ya me dijo que me guardaba mi expediente hasta que pudiese volver, y luego me gustaría hablar con mi rector porque yo no puedo escribir mucho, con lo cual necesitaría grabar el audio de las clases y tampoco podría escribir en un gran examen; además hay asignaturas en el edificio antiguo en el cual no hay ascensor y en silla no podría ir. Tendría que hablar muchas cosas, y luego con el profe de cada asignatura.

Por eso volver en septiembre sería demasiado justo, mejor febrero. Ese es el plan del año que viene. Alejandro me dejará en la universidad antes de ir él a su trabajo y yo me quedaré en la facultad.