Incertidumbre 🤷‍♀️❓

20/07/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

No sabéis la de veces que me pongo a pensar en la situación en la que me ha puesto esta enfermedad. Me la diagnosticaron a los 27, después de años de ir al médico ya con síntomas y que no vieran nada, o que no quisiesen ver nada. Llevo sin trabajar desde entonces, ilusa de mí, no pensaba que lo que tendría me iba a “jubilar” sin esperármelo. No he podido acabar la carrera que me estaba sacando todavía, tengo el plan de volver a la uni pronto eso sí.

La esclerosis me hace plantearme millones de preguntas sobre qué esperar del día de mañana, qué puedo esperar de esta enfermedad que parece que lleva un ritmo frenético conmigo.

En dos años que ya va a hacer el 6 de agosto que me dieron el diagnóstico, he pasado de usar una muleta a tener dos sillas de ruedas y mi casa llena de barandillas. Siempre os he hablado de que mi pierna difícil o espástica es la derecha, pero hay días que también tiene espasticidad la izquierda.

¿La esclerosis va a empezar a tomar posesión también de la otra pierna?

Últimamente se ha hablado mucho de que el diagnóstico de EM no siempre quiere decir silla de ruedas, sin embargo, si yo no usase una silla de ruedas para salir a la calle, me tendría que pasar la vida metida en casa. Eso, desde luego, no sería sano emocionalmente. De momento, me conformaré con poder seguir andando por casa con esfuerzo.

No obstante, hace ya unos mese salió en las noticias una enferma de esclerosis que le había pedido a su marido que la ayudara a morir. Esta mujer ya no podía hacer nada sola sin ayuda, para ella vivir ya era más una tortura que otra cosa. Al ver esta noticia pensé que al ritmo que mi esclerosis progresiva avanza, no veo por qué no podía yo llegar a ese nivel el día de mañana, y para estar en ese estado querré lo mismo que ella, que me ayuden a irme.

Eso o que encuentren un medicamento super eficaz mas dudo que ya sirva para una esclerosis muy avanzada como la mía.

La otra opción es que se encuentre la cura, pero la EM es una enfermedad neurológica y aún hay muchas cosas del cerebro que los científicos no saben; si encuentran una cura, todavía queda tiempo.

De momento voy a seguir con mis dudas, no penséis después de esta entrada que tengo una depresión de caballo; soy realista con lo que tengo y quiero prepararme para lo que pueda pasar para que no me pille de sorpresa y sea peor.