Cómo puede cambiar la vida

27/07/2020 0 Por Noelia Cordero

“Odio tanto el tener que depender de alguien”

2016: Mujer, 25 años, coche propio, trabajo fijo, sana en principio, le gusta salir a correr y andar, salir con sus amigo/as…

2020: Mujer, 29 años, silla de ruedas, no puede trabajar, enfermedad neurodegenerativa crónica, solo puede andar por casa con mucho esfuerzo, le gusta salir con amigos/as igual, pero casi siempre está cansada…

Lo que puede cambiar la vida en cuatro años ¿no?

Pues la mujer del 2016 y la del 2020 es la misma. Nadie se plantea la de vueltas que puede hacernos dar la vida. Yo ahora mismo a veces me de por pensar eso que te suelen decir de “vive el momento, no dejes pasar las oportunidades porque se te pueden escapar”

¿Son las oportunidades las que se escapan o es que de un día para otro tu situación puede cambiar?

Mi situación ha cambiado radicalmente en un plazo de 2 años, la silla de ruedas se ha convertido en el complemento sin el que no puedo salir de casa. Es curioso, antes no podía salir sin el mp3 o sin pintarme los labios. Lo dicho, cómo cambia la vida.

Menos mal que los años antes de que todo este desorden que iba a provocar la EM, aproveché muchísimo el tiempo. Hice todos los planes posibles con amigos, de esos planes de no entrar en casa nunca y casi ni ver a tus padres; salí a desayunar, a comer, a merendar, a cenar, a todo lo que se podía hacer para no desaprovechar el tiempo; salí a bailar y a tomar, en su momento a todo lo que fuese para desconectar del trabajo y la uni; hice los viajes que la economía me permitió; nunca me negué a conocer gente y experimentar lo que me presentara la vida; y ante todo la carretera con mi churrito parecía que nunca se me iba a acabar…

La carretera no se ha acabado, solo es que el churrito ya no me podía seguir acompañando. Ahora me acompañan otras cuatro ruedas, las cuatro ruedas de mis 2 sillas de ruedas, y también las cuatro ruedas de mi andador.

Ya lo he dicho mi vida ha cambiado mucho, pero me gusta quedarme con la idea de que a tes de la EM ya hice todo lo que creía que tenía que haber hecho para la edad que tenía. Disfruté todo lo que me dio la gana y eso ya no se me puede quitar.

PD: Aún me quedan ganas de hacer cosas eeeh 😉