Aprendiendo a caminar

16/10/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Adivinad cual es el objetivo que nos hemos puesto mi fisio y yo…redoble de tambores… ¡que acabe andando sin necesidad de andador, ni silla, ni muleta!

¿Lo conseguiré? Se permiten apuestas.

Ahora en serio, esa es la idea: que cuando acabe con la kinesioterapia, salga caminando como si no me pasara nada. Le estoy poniendo todo mi esfuerzo y mi dedicación para conseguirlo; a ver qué acaba pasando.

Lo primero, fue manejar la espasticidad de mi pierna derecha, que ya os enseñé en la entrada “Espasticidad” que mi tobillo había vuelto a moverse y se sigue manteniendo el movimiento. Ese fue el primer paso, desde luego siempre he hecho estiramientos de toda la pierna para ejercitar todos los músculos de la extremidad. No es plan que, por intentar mejorar el tobillo, la rodilla quede abandonada y se resienta luego, por ejemplo.

Una vez la musculatura de la pierna ha recuperado una poco de fuerza, tocan ejercicios para el equilibrio. Vaya espectáculo si me pongo a caminar, y mis piernas tienen fuerza para dar los pasos; pero mi equilibrio falla y me vuelvo a caer. Así que trabajo para ganar equilibrio y evitar accidentes y caídas en el futuro.

Piernas fuertes, equilibrio recuperándose, ahora toca volver a aprender a caminar. ¿Quién me iba a decir a mí que con 28 años iba a volver a aprender a dar mis primeros pasos cual niño pequeño? Pues eso mismo, estoy re-aprendiendo a caminar

Pasa el peso del talón a la punta del pie, aprende que si quieres mover la pierna derecha todo el peso tiene que pasar a la pierna izquierda; es todo muy difícil, porque cuando eres pequeño y aprendes a caminar de cero todas estas cosas no las piensas, pero siendo grande ya lo piensas todo y la cosa cambia.

Explicado el proceso parece muy fácil, pero está siendo un proceso que empezó en mayo y no sé cuándo acabará; ni si quiera si acabará conmigo andando sin necesidad de ningún apoyo. Siempre han dicho que todo esfuerzo tiene su recompensa, y en eso estoy en esforzarme mucho en rehabilitación para poder recuperar mi cuerpo.

Nadie dijo que iba a ser fácil, solo que valdría la pena.