Balance 2020

14/12/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

No dejo de ver gente que en su Instagram o en su Facebook dicen que están deseando que el 2020 se acabe porque ha sido un año horrible.

Y pensé ¿para mí ha sido tan horrible como dicen este año?

No voy a decir que el covid haya sido algo bueno para nadie, por desgracia, se ha llevado a demasiada gente. Y aún este virus no nos ha dejado, todavía le queda entre nosotros un tiempo.

Lo que sí me duele es que mucha gente no ha aprendido nada de toda esta situación. Si se ha dicho que mejor no salir de casa, la gente ha salido casi en manada a lo poco que se ha dejado.

Y ahora parece que el único problema sea no poder celebrar las navidades o no poder salir a comprar. Lo de no poder comprar me sabe mal por la pobre gente que en esta época consigue trabajo de temporada o puede hacer más horas extra. Esta era de las mejores épocas de curro cuando trabajaba en Starbucks y por eso lo sé, porque trabajaba en dos centros comerciales, era curro a tope.

Hay que llevar mascarilla, mas hay gente que no sabe cómo hay que ponérsela y se cumbren la boca, pero no la nariz; o personas que para hablar se la quitan, se puede hablar perfectamente con la mascarilla. Luego hay contagios, lo raro es que no hubiese.

Pero vuelvo al propósito de esta entrada: mi balance de 2020. El otro día hablándolo con Alejandro llegamos a la conclusión de que para nosotros había sido un buen año. Gracias a la cuarentena, a no poder salir de casa, por fin hemos podido ahorrar lo suficiente para irnos a vivir juntos. Tenemos nuestro chachipiso en Terrassa. He conseguido irme de casa de mis padres antes de 30, algo que me preocupaba mucho la verdad.

También este año, dos semanas antes de que empezase todo lo del coronavirus, pude por fin visitar Dublín, ciudad que llevaba años queriendo visitar en la que he quedado tan fascinada de Irlanda que he hecho un curso de irlandés y todo. He podido hacer cursos online, he descubierto que se puede aprender a través de una pantalla.

Por fin este año, por fin, ha sido el tan esperado juicio de mi incapacidad (del que todavía no sé nada). También me han reconocido este año grado de dependencia. Y lo bueno de vivir en Terrassa, es que ya no tengo tanto problema para ir silla de ruedas como tenía en Badalona que estaba muy mal adaptado.

Lo peor de 2020, este año se ha llevado a mi abuela Dolores. No se la ha llevado el covid, sino algo que llevaba con ella ya bastantes años, el alzheimer. Aunque me entristece que ya no esté con nosotros, realmente, no recuerdo cuánto tiempo hace que nos dejó. Su memoria se había desvanecido ya hacía mucho, no sabía ni quien era ella misma, mucho menos conocía a nadie de la familia. Así que, aunque duela que su corazón se haya parado este año, su cerebro se paró ya hace unos años. Así que este año ya por fin se ha podido ir a descansar, que con todo lo que había hecho en vida, que menuda era la Dolores, ya le tocaba.

Como conclusión, después de haberlo pensado un poco, creo que puedo decir que 2020 no ha estado tan mal como todo el mundo dice. Supongo que será según la situación de cada uno.

Esta es mi valoración de 2020, no ha estado mal del todo bien pensado.