Cadera VS espasticidad

31/08/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

He estado casi desde la cuarentena con un dolor de cadera bastante molesto. Pensaba que como únicamente camino por casa, y algunas veces en la calle, podía haber causado que mis músculos estuviesen un poco perjudicados por la falta de tanta actividad como la que hacía pre-esclerosis.

No obstante, empecé a notar cómo esa molestia en la cadera ocasionaba que los paseos por casa fuese casi imposible poder hacerlos del dolor que sentía.

Me puse a llorar del dolor que sentía y Alejandro me quiso llevar a urgencias, tanto dolor empezaba a no ser normal, y cada vez por casa me costaba y dolía más caminar.

Fuimos a Can Ruti, y el traumatólogo que me vio en urgencias me estuvo tocando por la cadera y el dolor era inaguantable. Me hizo radiografías de ambas caderas para compararlas y ver qué diferencia había entre la una y la otra. En las radiografías no había ninguna causa que justificara el dolor.

El traumatólogo, al que habíamos dicho cuál es mi patología, no tenía muy claro si podría ser un brote de la esclerosis, y contactó con una neuróloga del hospital para que ella, que sabría más de la EM, valorara si era un problema de la enfermedad o no.

Una vez ya estaban el trauma y la neuróloga viéndome, la neuro haciéndome preguntas descartó que pudiera ser un brote de la esclerosis.

El traumatólogo, que me hizo caminar para ver cómo lo hacía y al que dijimos que tengo espasticidad severa, llegó a la conclusión de que era una inflamación de los músculos de la cadera originada por la forma en que camino debido a la espasticidad de mi pierna.

Me pincharon enantyum en el momento para aliviarme el dolor, y también me lo recetaron para que me lo tomara durante una semana y así conseguir que la inflamación remitiese. Me dijeron que, si después de la semana de enantyum seguía sintiendo molestias, tomara paracetamol.

El dolor de cadera no ha sido ni un brote ni nada directamente relacionado con la esclerosis, pero sí que indirectamente ha tenido algo que ver. Tanto espasticidad me hace caminar de tal manera, que la cadera se ha visto se ha resentido.

Esta entrada me gustaría que sirviera para que vierais que si tenéis dolor en algún lugar en que normalmente vuestra esclerosis no suele afectar, es cuando tenéis que ir a que os lo miren sí o sí.