El barrio imposible

12/06/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

~ No te das cuenta de lo inaccesible que es tu barrio hasta que te sientas en una silla de ruedas ~

No sé si esto es un buen título para un libro, una frase lapidaria o qué, pero esta es la realidad a la que me enfrento cada día con la silla de ruedas cuando quiero salir a la calle.

Llefià, el barrio de Badalona en el que vivo está construido aparentemente en una montaña, lo que hace que ir con la silla manual yo sola cuesta arriba sea difícil puesto que he perdido fuerza en los brazos; y cuesta abajo sola es igual de difícil porque tampoco tengo la fuerza suficiente para frenarme. PROBLEMA 1.

PROBLEMA 2. Tanto con la silla manual como con la eléctrica, no hay tantos pasos de peatones como debería, y no todos los que hay tienen rampita ¡los hay con escalón! ¡Cómo va a ser accesible para alguien en silla de ruedas un paso de peatones con escalón! Si alguien viene conmigo en la silla manual se puede hacer, pero en la silla eléctrica es difícil.

PROBLEMA 3. Cuando voy en la silla eléctrica, el suelo que parece plano no lo es, tiene tendencia a ceder hacia un lado con lo cual no es plano del todo y ha habido días que ha parecido que la silla se iba a tumbar y se me iba a caer encima, esa silla pesa bastante y me puede hacer daño como se me caiga encima.

PROBLEMA 4. Las aceras son muy estrechas y casi ninguna de las dos sillas  cabe, y además de eso, en mitad de las aceras o hay plantado un árbol o hay una farola lo que inutiliza muchas calles del barrio.

PROBLEMA 5. Por si fueran pocos estos problemas, tenemos que para entrar en la gran mayoría de las tiendas de mi barrio hay un escaloncito o más de uno para entrar, así que las tiendas de mi barrio están fuera de mi alcance.

PROBLEMA 6. Las aceras ni están niveladas ni son uniformes. A veces parece que estoy en la atracción de un parque temático.

PROBLEMA 7. No solo el barrio en sí es el problema, también lo incívicos que pueden ser los vecinos que no recogen las cacas de sus perros ni echan agua al pis, o que aparcan los coches encima del paso de peatones. ¡Como se nota que no saben lo que es ir en silla de ruedas! 

Estas son las razones por las cuales vivir donde vivo es bastante tortura, ya puedo tener sillas de ruedas, pero mucho más lejos de mi portería no puedo ir.

Tengo que irme de aquí en cuanto pueda.