Escribir✍💻

18/03/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Siempre me había gustado escribir y, de hecho, había escrito pequeñas cositas de niñata cuando era más pequeña. Incluso con 14-15 años ya me relajaba hacerlo, escribir lo que fuese ya era una vía de escape.

He ido escribiendo cositas siempre que me ha hecho falta y he necesitado relajarme en algún momento por la razón que se hubiese presentado. La cosa, es que casi nunca había dejado a nadie, o a poca gente, leer lo que escribía. Llamémoslo timidez, inseguridad, o que era tonta, yo que sé.

Peeeero llegó el diagnóstico, tuve que dejar de estudiar y de trabajar. Situación de bloqueo total, mi vida tal y como la conocía se había desmoronado. Me pasé unas semanas tirando a meses sin querer hacer nada ni salir de casa.

No fue hasta que no empecé a ver a la psicóloga de la Fundación de la Esclerosis Múltiple, que volví en mí y que, realmente, volví a escribir para algunas sesiones en las que se me pedía hacer alguna cosa para expresar algún sentimiento en concreto. La escritura fue muy positiva en mi terapia psicológica, me ayudó a salir del agujero en el que me había metido.

Volví a ser yo misma, y cuando me dieron la silla de ruedas, empecé a hacer todas las cosas que hacía un montón que no podía hacer, e incluso hice cosas que no había hecho nunca – el andador y mi espasticidad – no eran buena combinación.

Y llegué a un punto tan positivo en cuanto a la EM y a cómo la estaba viviendo, que me entraron ganas de contárselo a otras personas que estuviesen en mi misma situación, a otros enfermos de esclerosis múltiple.

¿Cómo conseguía llegar a enfermos de EM? Un blog.

Ahora escribo el “Todo va sobre ruedas, literalmente” no únicamente para que vosotros veáis que con esta enfermedad se puede seguir haciendo cosas igual que antes del diagnóstico, sino que para mí está siendo algo así como terapéutico, me relaja mucho.

Si además de que para mi esto es algo terapéutico, os ayuda a querer seguir a delante porque os demuestro que se puede, este blog es 2×1. Os animo a que, si en algún momento la enfermedad o la vida os tiene saturados, escribid, no os imagináis lo bien que os hará sentir.

PD: También he empezado a escribir un libro, pero eso es lento.