Espasticidad

07/10/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

“La espasticidad es un trastorno motor del sistema nervioso en el que algunos músculos se mantienen permanentemente contraídos. Dicha contracción provoca la rigidez y acortamiento de los músculos e interfiere sus distintos movimientos y funciones: deambulación, manipulación, equilibrio, habla, deglución, etc. “

https://es.wikipedia.org/wiki/Espasticidad

Para aquellos que estéis leyendo esto y sepáis un poco los síntomas que presenta la esclerosis múltiple, ya sea porque conocéis a algún enfermo o bien sois vosotros mismos el que la padece; el término espasticidad no os debe venir de nuevo. Como puede que alguien no tenga ni remota idea de qué es la espasticidad la definición la encontráis arriba.

Pues la espasticidad en cuestión me afecta de la rodilla derecha para abajo haciendo que andar sea un completo suplicio. Había leído manera de ayudar a mejorar esta espasticidad y la que mejor me pareció fue la no farmacológica.

            Primero fui a ver a la doctora Molleda que me hizo una valoración para ver cuál era el camino a seguir en mi tratamiento. Iba a hacer kinesoterapia, para las piernas, y terapia ocupacional, para las manos. Iba a tardar mes y pico en que me llamaran para empezar las sesiones, aunque mientras me recetó una férula para impedir que arrastrara el pie derecho al andar.

            Al mes y medio me llamaron que ya podía empezar, dos días a la semana: martes y jueves. Mi primer día fue el 28 de mayo, fui y conocí a mi fisio Carmen y a mi terapeuta ocupacional, Hortensia. Intentaba e intentada que mi tobillo se moviera para poder hacer bien los estiramientos, en los circuitos por las paralelas iba arrastrando el pie como siempre. Carmen me daba masajes intentaba manipular mi tobillo para que se moviera, no había manera. Mi tobillo no atendía a razones. Me caí un par de veces por mis problemas de equilibrio, más sesiones de rehabilitación, de dos día pasé a tres; necesitaba conseguir algo. Carmen se fue de vacaciones que ha juntado con su baja de maternidad, ahora estoy con María.

            María es fisio especializada en neurología y desde un principio me pareció que lo hacía diferente a Carmen. Tan diferente era que el día 21 de agosto, mi tobillo empezó a doblarse, como si fuera la cosa más normal del mundo. La de lágrimas que he derramado mirando esa tontería de movimiento que ha costado tanto esfuerzo.       

            Parece una tontería, pero todo esfuerzo tiene su recompensa. ¿Quién me iba a decir a mí que mi tobillo de un día para otro iba a moverse de una forma tan natural, como si nunca hubiera dejado de hacerlo? Ahora María que me ve mucho más fuerte que antes quiere incluso hacerme andar sin ningún tipo de apoyo: ni silla, ni andador, ni muleta. ¿Lo conseguiré?