Insomnio

25/05/2020 Desactivado Por Noelia Cordero Peñas

Pues el insomnio o cualquier trastorno del sueño es otro de los síntomas más comunes de nuestra amiga la EM, de hecho, alrededor de un 70% de enfermos de esclerosis padece algún tipo de problema a la de dormir. Este también es otro de esos síntomas invisibles de los cuales la gente no sabe nada.

Yo siempre he sido una persona que he dormido cual marmota, no había tenido nunca problemas para irme a la cama ni de pequeña, siempre me han contado que siendo bien pequeñita llegada cierta hora, era yo misma la que decía “a momí” y me iba yo solita a la cama.

Al llegar la esclerosis, mi problema no fue que a la hora de meterme en la cama tuviese que dar millones de vueltas hasta llegar a dormirme, no, me dormía más o menos rápido, el problema viene si en mitad de la noche me despierto por hacer pipi o por tener sed, si pasa eso puede costarme volver a dormir una hora o así.

También coincidió el verano pasado que justamente por las noches la rebelde de mi pierna me dolía horrores, eso ya sí que fastidió totalmente mis horas de sueño, el dolor era tan horrible que se lo tuve que comentar a mi neuróloga. Ésta me recetó rivotril para todas las noches que además de calmarme el dolor también causa somnolencia, así que 2×1, ni dolor ni problemas para volverme a dormir por las noches.

La cosa es que el rivotril es un medicamento que contiene clonazepam que puede causar adicción o dependencia, así que como con la fisioterapia el dolor nocturno ha desaparecido, el rivotril solo lo tomo si hay algún día en que la pierna me duele si no duele no lo tomo. Como el rivotril también causa somnolencia sí que noto que ahora mismo me cuesta un poco más dormir que antes y me desvelo más, pero tengo una rutina para dormir.

Creo que es importante marcarse una rutina a la hora de dormir y sobre todo no hacer nada que nos anime demasiado justo antes del momento en que vayamos a apagar la luz. Siempre apago la TV a las 23h, así que se acaba el ruido y el tener todos los colores delante de los ojos a esa hora, que son cosas que excitan mucho, ahí es cuando empiezo a leer, un buen libro justo antes de dormir es algo que siempre me ha relajado mucho. Hay días que con leer media hora ya es suficiente, y otro que necesito un poco más, pero desde luego no necesito una pastilla exclusiva para poder dormir.

¿Qué me desvelo al levantarme a mear? Pues me vuelvo a poner a leer, un libro relaja en cualquier momento, es una buena medicina para el insomnio o los trastornos del sueño.