“La Jaula de las locas”

10/04/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Pues creo que una de las primeras veces, sino la primera que fuimos al teatro cuando cambié de la muleta al andador, fue a ver La jaula de las locas. Yo siempre había tenido muchas ganas de ver esta obra ¿por qué tenía tantas ganas de verla? Es una obra dirigida por Manu Guix que es un músico fantástico, y protagonizada por Àngel Llàcer que por si no lo conocéis es un showman de los pies a la cabeza.

La Jaula de las locas” (La Cage aux folles, en su título original) es una obra de teatro del dramaturgo francés Jean Poiret, estrenada en 1973. También ha sido llevaba al cine, y en la actualidad, en el teatro se representa como un musical, no como una simple obra de teatro.

Actualmente se puede ver en Madrid, pero yo la fui a ver al Teatro Tívoli aquí en Barcelona. Como ya he comentado, fui con el andador porque justo hacía poco que había hecho el cambio de la muleta a éste. Al comprar las entradas, el precio de las entradas en platea era demasiado alto y las cogimos en el segundo piso, era un teatro era imposible pensar que no fuese accesible.

El día que teníamos las entradas, fuimos mi chico y yo tan felices hasta que llegó el momento de tener que subir al segundo piso para ir a nuestros asientos ¡el tívoli no estaba adaptado! La chica que nos cogió las entradas, muy amable, me ofreció ayuda para subir las escaleras, que no eran pocas precisamente; la espasticidad de mi pierna no era tan exagerada como lo es ahora así que tranquilamente conseguí subir esos dos pisos de escaleras mientras Alejandro subía el andador a peso.

Pero lo peor no fue que el teatro no estuviese adaptado, es que antes de que nos abriesen las puertas para poder subir las escaleras, vino el que parecía un encargado del teatro y me dijo que cómo no me había informado de que el teatro no era accesible. Si miras la página del Tívoli, en ningún sitio pone que las personas con problemas de movilidad sí o sí tienen que ir en platea, porque tampoco hacen ningún tipo de descuento si no tienes otra opción, como sí hacen en otros teatros. Me sentó peor como me habló ese trabajador que el hecho de que el teatro no fuese accesible.

No he vuelto al Tívoli, ni volveré.22