La Maquinista

19/12/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Esta es la segunda de las situaciones que os dije que esta semana os iba a explicar con relación a las situaciones con las que los discapacitados nos tenemos que encontrar. La protagonista de esta anécdota, por llamarlo de alguna manera, es el centro comercial La Maquinista de aquí de Barcelona y sus ascensores, y yo obviamente.

Pues este año es el 25 aniversario de la serie Friends, de la cual soy fan, y 3 tres días de la semana pasada, en los cines se podían ver sesiones con algunos de los capítulos más memorables de la serie. Hasta aquí el plan era fantástico: Friends y cine, decidimos escoger la Maquinista ya que sus salas de cine están mucho mejor adaptadas.

Ahí vino ya el primer problema, en el parking las plazas de parking para discapacitados estaban todas cerradas. Las plazas de discapacitados normalmente son más anchas y acostumbran a estar cerca de los ascensores, no obstante, no había ninguna, así que tuvimos que aparcar en una plaza de familia que también son más anchas.

Ya íbamos contentos después de lo del parking, pero bueno; fuimos a comprar un regalo que nos faltaba. Después nos dirigimos al Starbucks, yo trabajé en este centro comercial y en este Starbucks con lo que me lo conozco (esta información luego será relevante), me apetecía un latte con vainilla y un muffin de red velvet; cuesta renunciar a los sabores que siempre te han gustado ¡qué le voy a hacer!

Al salir del Starbucks ya era hora de subir al cine, lo malo de la Maquinista es que el cine está en la tercera planta, y para subir hasta allí hasta no hace mucho únicamente había dos ascensores, ahora uno de estos ascensores lo cerraron y lo han cambiado de sitio. Fuimos a probar el ascensor en el lugar nuevo en el que lo han colocado, ¡sorpresa, no funcionaba! Fuimos a quejarnos al punto de información, y nos dijeron que ahora vendría algún operario a mirarlo que esperásemos.

Decidimos optar por ir al otro ascensor que nos quedaba, otra sorpresa ¡tampoco funcionaba! ¿Cómo era posible que a un centro comercial al que va tanta gente solo haya dos ascensores para que las sillas de ruedas puedan llegar al cine y a la zona de restauración? Volvimos a ir al punto de información ya enfadados no, lo siguiente. Nos ofrecieron subir por un montacargas de los trabajadores, ya lo he dicho antes que yo he trabajado en la Maquinista así que sé que hay montacargas que no están mal y dije que “vale”. No nos llevaron por donde yo pensaba que nos iban a llevar, sino por en medio de la zona de las basuras del centro comercial. Además de oler fatal de la basura, vi corretear unas cuantas ratas, no se veía nada y el suelo estaba resbaloso de “mierda” que mi pareja se podía haber resbalado al llevarme y para qué queremos más desgracias.

Dije que en esas condiciones tan denigrantes de subirme por donde la basura no me daba la gana de subir. Volvimos al punto de información y le pusimos una reclamación a la Maquinista. El enfado ya no era porque fuésemos a perder la sesión del cine, sino porque se nota que la gente que diseña estos sitios es poco persona, y se piensa que la gente discapacitada no tenemos los mismos derechos que el resto de gente. Me sentí como si me tratasen como una porquería creyendo que era tan normal hacerme pasar por donde la basura con todas las ratas.

Pero tranquilos que no permití que esta horrible situación me quitara ver Friends en el cine, que me hacía muchísima ilusión. Salimos corriendo y conseguimos llegar a Diagonal Mar, este centro comercial sí tiene como 7 ascensores que llegan a la planta del cine.

¡Eh! Pero eso sí la Maquinista no tiene en cuenta a los discapacitados, pero sí que anima a todo el mundo a que lleve a sus perros.