La silla for president

23/10/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Ya os he hablado de las funcionalidades que le he dado a la silla, nótese que subrayo y pongo la silla en negrita por el aprecio que le tengo y todo lo que me está ayudando.

              Dicho esto, después de usar la silla para maquillarme y para cocinar, le he encontrado una nueva utilizad recientemente; usarla para llevar más de una cosa de golpe por casa y aprovecharla además como andador. Si es que la silla vale para todo es mi McGiver personal, me saca de cualquier problema.

              Os explico, estaba en mi casa sola el otro, y quise sentirme útil y ponerme a hacer faena: barrer, limpiar el lavabo, cambiar toallas, hacer la comida…la faena de casa, vamos. He aprendido que si con un paseo lo puedo hacer todo ¿para qué voy a dar dos o tres paseos? Ahí es cuando entra la silla.

              Limpié el lavabo, me duché, saqué las toallas sucias, mi pijama sucio y todo lo que me encontré sucio de ropa en mi habitación puesto en la silla, como si fuera un Rey Mago en la Cabalgata de Reyes. Puse toallas limpias, y empujando la silla cual caminador llegué al barreño de la ropa sucia donde dejé el montón de cosas para lavar, y la silla ya estaba lista para hacer la comida en la cocina.

              ¿Veis? Adaptando nuestra vida se puede seguir haciendo una vida tan normal como antes.

La silla cargada con todo lo que tenía que llevar a la lavadora.