La silla-toallero

20/01/2021 Desactivado Por Noelia Cordero

Hacía un montón que no escribía una entrada de Art Attack, parecía que ya en casa de mis padres tenía todas las necesidades cubiertas en cuanto a cosas que me facilitaran la vida.

Pero… ¿y ahora independizada? ¿no hay nada que me facilite la vida en casa?

Pues sí ahora en casa, sigo teniendo un par de cositas que me ayudan en mi día a día, si existe alguna comodidad no iba a dejar de aprovecharla.

Comienzo hoy por presentaros mi silla-toallero. El lavabo de este piso no está igual planteado que el de casa de mis padres que cuando salías de la ducha ya enseguida me podía sentar en la taza del lavabo para vestirme, así que tuvimos que plantear un lugar donde poder sentarme justo al salir de la ducha.

Fue entonces, cotilleando uno de los catálogos del Ikea que vi esta silla en la que además se podían poner las toallas. Después de comentarlo con Alex, nos pareció una buena compra para que mis salidas de la ducha fuesen más sencillas.

La cosa es que además de serme útil para el momento ducha, también la uso para sentarme para peinarme, lavarme los dientes y secarme o plancharme el pelo.

Limpiando el lavabo gracias a la silla.

Y, no solo eso, es lo que utilizo para poder sentarme y limpiar el lavabo, soy ama de casa ahora tengo que buscar la manera de poder serlo, y esta silla me ayuda con el lavabo al menos.

Con esta silla todo son ventajas y facilidades, pero para lo que la compramos en principio, que era el salir de la ducha al final no la uso. Le he acabado cogiendo un poco el tranquillo al paseo entre la ducha y el lavabo, y salgo de la ducha y acabo llegando a la taza para poder vestirme. Obviamente, hay días que este paseo me es más fácil que otros, pero así camino algo aunque sea, siempre con ayuda de Alejandro no vaya a ser que se me vaya un pie y la lie.

Pues esta es la super silla de Ikea.