Las «ventajas» de la discapacidad

09/12/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Ya os conté que pasé la valoración del grado de discapacidad, me dijeron que tenía que esperar un mes y medio a que me llegara la carta a casa en la que pondría el grado. Ha tardado más de lo que me dijeron, pero ya tengo el certificado oficial. El grado es un poco más grado de lo que me dijeron el día de la valoración, además de que es un grado permanente.

              Con el grado por fin en la mano ya puedo empezar a mover las cosas para conseguir todo aquello que me corresponde, no solo por mi grado, sino también por el baremo de movilidad. Había muchas cosas que mover, y a más pronto empezara con todo este proceso mejor.

              Lo primero que hicimos fue pedir hora en la Seguridad Social para que mi padre puede solicitar la “Pensión por hijo a cargo”. Vivo en un país tan fantástico (ironía) que a mí no me dan una pensión, mi padre la tiene que pedir y yo tener fe en que luego decida dármela. Sé que mi padre me la da, pero no fastidies que no estoy lo suficientemente fastidiada para merecérmela yo directamente.

Más cosas, la tarjeta rosa y la de acompañante. Quiero poder ir en transporte público y, si puede ser con alguien. Hemos tenido que ir aquí al lado de casa, a un centro adherido del ayuntamiento de Badalona en el que se encargan de informarte de todas estas cosas. Resulta que allí, no únicamente podía solicitar la tarjeta rosa y la de acompañante; también la tarjeta de aparcamiento, la tarjeta blanca para el taxi adaptado y el vado para poder aparcar cerca de casa. Pensábamos que en un paseo todo iba a poder estar arreglado, pero no allí nos dieron los papeles y nos dijeron qué documentación había que llevar al centro de Badalona.

Papeles rellenados y firmados, cartas preparadas para buscar un buzón y solo me faltaban 2 fotos de carné que no tenía, ¿dónde encontrábamos que me pudiera hacer fotos? Con las fotos ya hechas, encontramos un estudio de fotos delante de donde teníamos que ir, entramos al Viver (al lugar al que nos habían mandado cargados de papeles).

  1. La tarjeta rosa había que echar el formulario rellenado por correo.
  2. La tarjeta de acompañante también por correo. (Hoy en día ya no se envían cartas, encontrar un buzón ha sido muy, muy difícil; porque los buzones verdes están cerrados, hasta encontrar un amarillo hemos recorrido medio Badalona.)
  3. La tarjeta de aparcamiento está pedida, pero tarda de 3 a 4 meses, seguiremos aparcando de aquella manera.
  4. La tarjeta de blanca para el taxi adaptado también está pedida, pero es de esas cosas que no se saben cuánto van a tardar.
  5. Y el vado para tener una plaza de aparcamiento cerca de casa, esto no se puede solicitar hasta que no tengamos la tarjeta del coche – así que a esperar -, además necesito no solo la resolución del grado de discapacidad, sino también el dictamen, es decir, todo lo que habían considerado para darme el grado en cuestión.

También puedo pedir la tarjeta dorada de Renfe, pero como no uso demasiado el tren, así que esta tarjeta no me urge tanto como el resto de cosas.

Hasta aquí las cosas más de movilidad, pero con mi grado, también puedo beneficiarme de descuentos a la hora de querer seguir estudiando. Había estado mirando en la UOC, que es una universidad online, el grado en logopedia y un curso de corrección de textos avanzado. La logopedia, porque es algo que podría complementar la lingüística que estaba estudiando, y ayudar a alguien que tenga problemas a la hora de hablar, me parece algo precioso. Y la corrección y edición de textos, porque me gusta tanto leer como escribir, y a mejor esté lo que llegue a nuestras manos, pues eso que ganamos todos.

Menos mal que tenemos algunas ventajas. Está claro que preferiría no encontrarme en la posición de tener que pedir todo esto, no obstante, la vida es así yo no me la he inventado.