Mi habitación

18/12/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Ya hace un año o así que hice esta adaptación, y posiblemente ha sido de todas la más necesaria. La cama en la que yo dormí antes era de estas que son altas con cajones y otra cama debajo. Vamos que mi cama era alta y me costaba subir no, lo siguiente.

              Estuve un tiempo que haciendo apaños con una bicicleta estática que tenía al lado conseguía poder llegar a la cama, pero realmente no podía ser que llegar a la cama pareciera tener que ir de escalada. Pero claro había otro problema, en mi cama había unos cajones donde guardaba pijamas, ropa interior, apuntes, etc. Con lo cual, no solo necesitaba una cama, sino también algún tipo de cajonera.

Mi cama antigua era como esta, pero con los cajones en medio en lugar de abajo.

              Esto quiso decir que hubo que ir una mañana de “turismo” al Ikea en busca de cama bajita y una cajonera. Después de perdernos por los pasillos del Ikea, que a mi siempre me ha saturado un poco, encontramos la cama que se adaptaba a las medidas de las que dispone mi habitación; que no es excesivamente grande siendo sincera.

              Ahora faltaba lo que por el tamaño de la habitación iba a ser lo más difícil, la cajonera. Sincerándome un poco, me encantan los pijamas y los calcetines; así que más cajones, mejor. Encontramos una que me convenció de 4 cajones anchito, pero ahora ¿qué color blanco, marrón o negro? Siendo fiel a mi estilo no pude fallarme a mi misma y no cogerla negra. En la foto podéis ver cómo ha quedado mi habitación, ya no necesito escalar para ir a dormir ¡juhuuu!

Así ha quedado mi habitación al final. Mucho más fácil poder meterme en la cama sin problemas.