Please don’t stop the music

13/11/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Creo que nadie es consciente del poder que puede tener la música, o incluso de la falta que nos puede llegar a hacer. Una canción que suena de fondo en una tienda nos puede llevar a un recuerdo de hace bastantes años que creíamos ya olvidado. La música, como el olfato, es un gran evocador de recuerdos. Además de evocar recuerdos activa nuestro cerebro: regula nuestras emociones, proporciona confort y alivia el estrés.

Para mí la música siempre ha sido algo muy importante: tengo muchos conciertos en DVD en casa que veo para distraerme; antes del diagnóstico salía a correr o a caminar siempre con mi mp3 con mi música favorita, sino la sesión de deporte no era la misma; en el coche siempre tenía un montón de CDs; pasaba los apuntes de la universidad con música de fondo…en resumen que la música siempre ha sido muy importante, siempre me ha acompañado.

¿Y ahora qué? Ahora la música, desde luego sigue conmigo, pero ha adquirido nuevos roles que antes no tenía porque ahora existen nuevas actividades en mi vida que la necesitan. En la actualidad, necesito la música cuando me pongo a escribir las entradas para este blog. Como supongo que será obvio, la música para escribir no es la misma que escucho para ir en coche; para escribir la música tiene que ser mucho más tranquila que para ir en coche de paseo, pero para eso hay tantos tipos diferentes de música. Hay que saber encontrar la música que se adapte a la situación en la cual la necesitas escuchar.

La música también me ayuda cuando estoy en rehabilitación. La semana pasada, haciendo ejercicios de equilibrio mi fisio María puso una canción que sabe que me encanta: I’m so excited de The Pointer Sisters. Mi cerebro creo que hizo una especie de “clic”, empecé a medio bailar de tronco hacia arriba moviendo las manos cual simio y no me di ni cuenta de que había dejado María de cogerme para que no me cayera; y yo dejé de agarrarme a la camilla. Estuve bailando sin darme apenas cuenta. Esta yo tan feliz viviendo la canción al máximo cuando me dice María: – ¿Te has dado cuenta de que ni yo te agarro, si tú te estás cogiendo a ningún sitio? – Y no, la música me había hecho distraerme de lo que tengo y de qué estaba haciendo allí.

Asimismo, sé que existen terapias de musicoterapia para enfermos de esclerosis múltiple; pero también las hay para el Alzheimer y para otro tipo de patologías. Así que os aconsejo que os pongáis la música que más os guste y dejéis que os acompañe.

https://www.observatorioesclerosismultiple.com/es/tratamiento/otras-terapias/los-efectos-de-la-musica-en-la-esclerosis-multiple/ (Este es un enlace sobre la musicoterapia para esclerosis múltiple)