Problemas 1: En casa (Más bien inconvenientes)

18/09/2019 Desactivado Por Noelia Cordero

Sí, soy enferma de esclerosis múltiple y algunas cosas han cambiado como lo lejos que pueden llegar mis paseos o lo cansada que estoy, pero sigo siendo la misma persona aunque al principio me costara más verlo. Así que en su momento me hice una pregunta ¿acaso la esclerosis cambia la persona que soy o las cosas que me gusta hacer?

Cocinar, y comer obviamente, siempre ha sido algo que me ha gustado hacer; además me relaja mucho. Por la esclerosis el hecho de tener que estar una fracción de tiempo relativamente larga de pie es una tortura, así que decidí usar una silla para cocinar. Primero preparo lo que los cocineros llaman mise en place, que significa colocar cerca y en orden todos los ingredientes y utensilios que se necesitan para no tener que estarse moviendo de aquí para allá por la cocina para ir buscando los tomates, ajos y pollos necesarios para hacer la receta en cuestión; una vez el mise en place listo y todo preparado, culito en la silla y ¡a cocinar!

Mi silla en la cocina cuando hago la comida!

Otra cosa que me gusta, no siempre ni para todo, es salir guapa de casa; mis labios pintados de un color chulo, el eyeliner bien marcado, lo normal no salgo como una pepona de casa, que conste. Antes podía pasarme un rato considerable delante del espejo del lavabo maquillándome; pero igual que con la cocina el rato de pie es un problema. Tengo que volver a recurrir a mi amiga “la silla” y cambiar el espejo del lavabo que está alto por uno de mi habitación más bajito en cuanto a altura para que la diferencia de altura con la silla no sea tan exagerada. Problema arreglado. Puedo salir guapa de casa y no toda ojerosa.

Y último problema, posiblemente el que más dolores de cabeza podía haber dado porque no era solo el no poder estar de pie, sino también el problema de que mi equilibrio, que ha decidido abandonarme: la ducha. Imaginémonos que pierdo el equilibrio dentro de la ducha, o que mi pierna deja de querer estar estar de pie; crónica de un show anunciado. Estuvimos yo y mi pareja cotilleando en Amazon y encontramos un taburete/banquito, no sé cómo llamarlo, para personas discapacitadas y lo compramos. Otro inconveniente resuelto.

Así queda la ducha de mi casa ahora con mi super banquito 😀

Sé que ducharse no es una actividad que se hace por gusto como cocinar o maquillarse, pero es solo que podemos facilitarnos la vida con cosas tan simples como sillas o taburetes y seguir adelante. Esta enfermedad no va a parar mi vida, lo tengo claro ¿por qué va a parar la de nadie?

Si necesitáis un banco como el mío, podéis encontrarlo en este enlace .