¡Sí, puedo caminar!

24/08/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Me flipa muchísimo la gente que cuando ven a alguien en silla de ruedas ya presuponen que directamente la persona no puede caminar para nada.

Claro que hay gente que, por desgracia, va en silla de ruedas porque de verdad no puede caminar; no obstante, hay casos como el mío en que la silla no es más que una ayuda para poder seguir haciendo vida.

Aunque al salir a hacer planes fuera de casa siempre voy en silla de ruedas, dentro de casa uso mis piernas. Vale que mis piernas no son rápidas y que la pierna derecha tiene espasticidad bastante a menudo, pero dentro de casa intento que los músculos de la pierna no se atrofien y aunque sea hagan los paseos hasta llegar al lavabo, o si tengo que ir a buscar algo a mi habitación.

Evidentemente, mis piernas no todos los días se levantan igual de fantásticas como para andar igual de bien por casa, así que hay días – los días en los que la pierna derecha está on fire, que desde que hago lo del rulo y el skate es muy a menudoque con las barandillas que hay por casa ya me apaño; los días en los que mi pierna derecha se levanta espástica perdida uso el andador como ayuda por casa. Como podéis ver, por casa, nada de silla.

Pasó un día una cosa curiosa esperando el ascensor. Saqué la silla como andador, no me iba a sentar hasta estar ya en la calle y me vio esperando el ascensor una vecina, esto fue lo que dijo:

  • ¡Si estás de pie!
  • Sí, y ando la silla es solo una ayuda – le dije.

A esto me refiero, me ven sentada y ya creen que mis piernas no funcionan para nada. No puedo hacer una maratón o el Camino de Santiago a pie, pero todavía mis piernas pueden dar guerra.

En estos momentos es cuando odio que la gente hable sin saber, es mejor que se pregunte primero y si eso que luego ya se opine o lo que sea.