Turismo

03/08/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

Que voy a poder viajar está claro, que voy a poder ver todo lo que quisiera no está tan claro. No todos los sitios son accesibles.

Se me ocurre ahora mismo que ir al Machu Pichu tiene que ser una pasada que tenía pensado ir a ver mucho más adelante, pero ¿cómo voy a poder subir en silla de ruedas? Dudo que haya ascensor.

Sin tener que pensar en ir tan lejos, mi hermana y mi cuñado estuvieron el otro día con mis sobrinas en “Les Fonts del Llobregat” que está aquí mismo. Es un sitio precioso al que tampoco voy a poder ir porque está en el bosque: hay rocas, ramas y hojas, sino piñas y cosas de esas por todos sitios. El tipo de lugar que también hay que descartar.

¿A qué me limita esto?

La silla de ruedas, de momento, me va a limitar al turismo de ciudad. Buscaré si existe la silla de ruedas todoterreno para ver otro tipo de cosas en plan más “aventura”, mas de momento, habrá que limitarse a ciudades.

Si ya el último sitio al que fuimos fue Dublín porque en grupos de turismo en silla de ruedas decían que dentro de Europa era de las ciudades más accesibles. Y de verdad lo es.

Obviamente, quiero ir a otros lugares de Europa a pesar de que sean menos accesibles, y salir de Europa claro está, pero aún hay que aprender mucho de viajar con la silla de ruedas.

El límite solo me lo pondrá el tener que escalar o cosas así – ya bajé y subí escaleras para ver a Maldita Nerea en Dublín -, para todo lo demás, me adaptaré como pueda💪