Visita neuróloga

30/11/2020 Desactivado Por Noelia Cordero

(5ª dosis ocrelizumab)

El pasado viernes me tocó la quinta dosis de mi medicación, el ocrelizumab. Yo en todo esto de la crisis del coronavirus he tenido que medicarme dos veces, y como no había ni hay ninguna razón para no hacerlo, me he medicado como estaba programado. El ocrelizumab es una medicación, la única que yo he probado, me está yendo bien puesto que desde que comencé no he tenido ninguna lesión nueva, ni ningún efecto secundario destacable. Además, para mi tipo de esclerosis que tengo la progresiva, es la única medicación que hay en la actualidad que realmente puede conseguir hacer algo. Eso parece.

El viernes no sólo me pusieron el medicamento, sino que también la neuróloga me pasó visita. Se me hizo raro después de tantas visitas canceladas a lo largo de los mese por esto del covid, el haber podido ver a un médico en persona y hablar cara a cara.

Primero me explicó bien en qué consistía, y qué se pretendía con el estudio en el que participé la última vez que vine a medicarme en mayo. Resulta que quieren estudiar si los múltiples cuya medicación destruye los linfocitos B somos capaces de crear anticuerpos; los linfocitos B son los encargados de crear los anticuerpos, si no tenemos ¿qué pasa? Pues en los resultados de mi sangre, yo tenía anticuerpos covid ya os lo dije, pero ante la duda de un falso positivo, el viernes me volvieron a sacar sangre para el mismo estudio.

También me contó que los enfermos de EM, aunque cojamos el coronavirus, lo cogemos más débil que otras personas, ya que no tenemos linfocitos en los pulmones que es donde más afecta el covid.

Me hizo la típica visita de mirarme la vista, los reflejos, la sensibilidad de los pies, lo de siempre; me preguntó cómo iba y le pregunté algunas dudas y poco más. Lo único más memorable es que noto que últimamente estoy más espesa que en otros tiempos, por lo demás estoy como siempre.

Ahora ya hasta mayo, 6 meses.